viernes, 12 de febrero de 2010

pisando, la memoria y la nieve

4 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Que siga nevando, Javier, hasta que tape nuestras huellas.

Sociedad de Diletantes, S.L. y Casilda García Archilla dijo...

Me gusta tu título/poema

BIPOLAR dijo...

Unas huellas muy desproporcionadas. No me cuadran.

Aldabra dijo...

Lo primero que me llama la atención es el contraste entre las huellas: unas grandes y otras muy pequeñas.

Es como si en "todo" hubiera una presencia mayúscula, potente que rige nuestra vida.

biquiños,