domingo, 30 de mayo de 2010

desacumulación, acopio de alimento

5 comentarios:

BIPOLAR dijo...

La imagen chulísima

El mensaje claro: el mundo es una asquerosidad dependiendo de dónde hayas tenido la desgracia de ir a nacer.

Saliendo del contexto y aunque la hormiga me cae bien, es currante y tal, pero mientras la cigarra se está apretando una caña fresca. Vendrá un zapato, hará un masilla de hormiga y suela y la cigarra pillará el almacén de frutos secos.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Son más felices: no piensan.

XuanRata dijo...

Como en la foto del chocolate, hay muchas formas de rebañar el plato. La de la hormiga es minuciosa, infatigable y algo cabezona. Da la impresión de que su trasiego se ha convertido en un fin en si mismo. Y seguramente es lógico que así sea. Porque ¿quien puede asegurarle la llegada del invierno? La fábula nos habla del placer intemporal del la cigarra, pero ¿qué hay del placer de la hormiga? Tampoco ello sabe del invierno. Creo que es mayor el derroche de la hormiga.

La foto,otro derroche: de composición y de oportunidad.

Montserrat Sala dijo...

J.G. No es estraño ver estas escenas por las aceras de los publos o ciudades, aunque están al alcance de muy pocos. Nadie se fija en las laboriosas homigas que són un ejemplo de lo que debiera ser la administración de un gobierno. Sin ir mas lejos

Aldabra dijo...

las hormigas siempre trabajando sin parar.
bicos,